Que Significa La Palabra Compleja

Que Significa La Palabra Compleja
2. adj. complicado (‖ enmarañado, difícil ).

¿Qué es ser compleja en una persona?

¿Qué son los complejos? – Los complejos pueden ser entendidos como el conjunto de creencias e ideas preconcebidas que tenemos acerca de nuestras imperfecciones (reales o ficticias), sobre todo aquellas que tienen que ver con cómo somos percibidos socialmente,

Por ello, los complejos están estrechamente relacionados con el concepto de autoestima, aunque este último ha sido más desarrollado e investigado desde la Psicología y el primero forma parte más bien del lenguaje popular. Cuando se dice que una persona tiene complejos, normalmente se hace referencia a características físicas o mentales que teóricamente la dejan en una mala posición en comparación con los demás, y que hacen que se sienta mal con parte de su identidad o de su manera de ser.

Así pues, tal y como ocurre con la autoestima, los complejos tienen una parte intelectual y otra parte emocional, La parte intelectual está compuesta por las ideas sobre uno mismo que pueden ser expresadas a través de palabras, es decir, contenidos mentales que pueden ser transmitidos a los demás de un modo relativamente preciso mediante el lenguaje.

  • Y la parte emocional es el componente subjetivo, el conjunto de sensaciones y sentimientos asociados a esas creencias, y que va más allá de las palabras.
  • Se puede decir que es este último elemento emocional el que actúa como fuente de motivación para que la persona adopte una estrategia u otra a la hora de abordar sus complejos.

Por ejemplo, algunas personas optan por disimular aquello que les hace sentir mal a través de elementos físicos como el maquillaje, los zapatos de suela alta, la ropa negra, etc. Otras personas optan por una estrategia prácticamente opuesta a la anterior, exponiendo por ellas mismas sus inseguridades para que nadie más pueda hacerlo obteniendo la misma respuesta social.

¿Qué tipo de palabra es compleja?

En general –

Como adjetivo, sinónimo de complicado o difícil; cualidad de, Como sustantivo, puede referirse a un conjunto de edificios o instalaciones agrupados para una actividad común (como por ejemplo «complejo habitacional» o «complejo industrial»).

¿Qué quiere decir una mujer compleja?

8 películas que te ayudarán a entender la complejidad de las mujeres Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 30 días. Que Significa La Palabra Compleja El cine ha sabido resaltar nuestra complejidad como la capacidad de ser libres, seguras, coquetas, fuertes, vulnerables y capaces de lograr grandes cambios. (Archivo/GFR Media) De seguro muchas veces has escuchado decir que las mujeres somos complicadas y, obviamente, esto lo dicen los hombres, ya que ellos nunca nos entienden.

¿Qué es tener una mente compleja?

La noción de pensamiento complejo fue acuñada por el filósofo francés Edgar Morin y refiere a la capacidad de interconectar distintas dimensiones de lo real.

¿Qué es la palabras complejas ejemplos?

Son palabras que se forman por la unión de dos o más palabras simples, es decir, por la unión de dos o más lexemas. Por ejemplo: «abrebotellas», «puntapié», «baloncesto».

¿Qué significa la vida es muy compleja?

Por: Equipo Hacer Familia – Aquí algunas ideas para poder sacar partido a las alternativas que nos ofrece la vida actual y alejarnos de la confusión. Desde el punto de vista sociológico, el principal rasgo de la modernidad es la individuación. Esto significa que las personas dejan de estar adscritas a ciertos roles o tradiciones y construyen su vida de manera menos estandarizada.

Cultivar las herramientas y estrategias que están a la mano de todo ser humano para vivir estos tiempos de buena manera. En psicología, por ejemplo, más que buscar la certidumbre, se habla de manejar la incertidumbre. Es decir, la meta es encontrar la manera de adaptarse de forma saludable a los cambios y a la multiplicidad de opciones.

La familia: vertiente de certidumbre, El hombre necesita una seguridad básica en su vida, un ámbito donde no haya riesgo ni incertidumbre. Esa esfera de seguridad es la familia y en las encuestas las personas efectivamente la nombran como lo más importante en sus vidas. Pero, los estudios también demuestran que esto es más bien una realidad intelectual: en la práctica no le dedican el tiempo ni la energía suficiente, lo que debilita los lazos. Es necesario enaltecer el rol de la familia que es acoger incondicionalmente, Esto contempla padres que no moldean al hijo, sino que le entreguen las herramientas para esculpirse ellos mismos. La meta es que cada persona, en este núcleo que es la familia, aprenda que tiene un valor que no está dado por sus capacidades, sino sólo por existir, lo cual le permitirá enfrentarse con confianza y optimismo a la vida.

Propiciar paz interior para conectar con cuál es nuestro querer en la vida. Este es el primer paso para descubrir ese sentido de la existencia que todo hombre lleva inscrito. Intentar conectar y reflexionar. Para eso debemos reconocer nuestro ritmo, saber parar si hemos “perdido nuestro centro”. Escuchar música, salir a caminar o darse un par de días de más silencio, puede ayudar.

No ser víctimas, sino protagonistas, Se trata de mirar el día a día desde otro ángulo y de sacar el mejor partido de aquello que nos tocó. Abrazar nuestras opciones y aceptar las renuncias que debemos hacer.

Distinguir lo esencial de lo accesorio, Un ingrediente clave para la realización del sentido de la propia vida y, por lo tanto, en la capacidad de protagonismo que se tiene en ella, es saber qué es lo verdaderamente importante para uno. Teniendo claro eso debe hacerse una escala de valores y tomarla como criterio para todas las decisiones. También como parámetro para saber por qué cosas vale la pena desgastarse y por cuáles no. Esto requiere de un gran trabajo intelectual, ya que el mundo de hoy disfraza de importantes cosas que no lo son y presenta como accesorias otras que sí son esenciales.

Confiar en el ser humano. “Hoy, al hombre se lo ve como un caldo aguado, cuando en realidad es una sopa de campo, espesa y llena de nutrientes”, dice la filósofa Carolina Dell’Oro. Cada persona es capaz de mucho, de sufrir y salir adelante, de ponerse metas, de crear, de perdonar A veces fijamos la atención en lo negativo y nos llenamos de inseguridades. Pongamos atención en nuestras fortalezas, en lo que podemos construir, y esa energía nos ayudará a vivir un día a día con sentido.

¿Qué es un complejo de amor?

Complejo de amor

Complejo de amor The complex of love Edgar Morin Director honorario de investigaciones del CNRS. París,

RESUMEN En la compleja textura del amor se entretejen hilos muy diversos, que abarcan desde lo biológico sexual a lo mitológico o imaginario. Todos sus componentes conforman una realidad humana profunda y se encuentran remodelados por la cultura, como es bien sabido. Aquí, se expone un análisis que muestra y describe cuáles son esos componentes, rastreando su base antropológica sin alejarse de la experiencia vivida. ABSTRACT Diverse threads are interwoven within the complex texture of love. They go fom the sexual-biological to the mythological and imaginary. All of its components conform to a profound human reality and have been remodelled by culture, as is well known. Here, Morin presents an analysis which displays and describes these components by tracking their anthropological foundations, while maintaining the importance of life experience.

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PALABRAS CLAVE | KEYWORDS antropología del amor | teoría de los sentimientos | complejidad | anthropology of love | feeling theory | complexity

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Deseo exponer esa dificultad, tan frecuente en las ciencias humanas, donde se habla de un objeto como si existiera fuera de nosotros, los sujetos. Y esto evidentemente es del todo flagrante para el amor, pues la mayoría de nosotros hemos sido, somos y seremos sujetos del amor.

El término «sujeto» vacila aquí entre dos sentidos que la polarizan: por una parte, el amor es algo que vivimos subjetivamente, y por otra, es algo a lo que estamos sujetos.) De ahí la diferencia, incluso la oposición, entre las palabras sobre el amor que quieren ser objetivas y las palabras de amor que son subjetivas.

Esto llega a ser grotesco cuando las palabras sobre el amor son exactamente lo contrario de las palabras de amor. Se constituyen en un discurso frío, técnico, objetivo, que por sí mismo degrada y disuelve su objeto. No estudiaré el amor en los cuadros superiores o los empleados de los ferrocarriles, no haré comentario sobre el sondeo «El amor y los franceses».

Por el contrario, intentaré esquivar esas cosas que tienen algo que repugna, no en sí mismas, sino con vistas a nuestro propósito. Topamos con un primer problema: que la tentativa de elucidación no sea una traición, ni una ocultación. Además, el término «elucidar» se vuelve peligroso si creemos que se puede llevar toda la luz a todas las cosas.

Creo que la elucidación aclara, pero al mismo tiempo revela lo que resiste a la luz, detecta un fondo oscuro. Este texto se titula «Complejo de amor». El término «complejo» debe tomarse en su sentido literal: complexus, lo que está tejido junto. El amor es en cierto modo «uno», como una tapicería tejida con hilos extremadamente diversos y de diferentes orígenes.

En un extremo, tenemos un componente físico, y en el término «físico» se comprende el componente «biológico», que no es sólo el componente sexual, sino también la implicación del ser corporal. En el otro extremo, está el componente mitológico, el componente imaginario; y yo soy de esos para quienes el mito, lo imaginario, no es una simple superestructura, menos aún una ilusión, sino una realidad humana, profunda. Estos dos componentes están modulados por las culturas, las sociedades, pero no es de esta modulación cultural de la que os voy a hablar: intentaré más bien señalar esos componentes.

Encontramos una nueva paradoja. El amor está arraigado en nuestro ser corporal y, en este sentido, se puede decir que el amor precede a la palabra. Pero el amor está al mismo tiempo arraigado en nuestro ser mental, en nuestro mito, lo que evidentemente supone el lenguaje, y se puede decir que el amor procede de la palabra.

  • El amor a la vez procede de la palabra y precede a la palabra.
  • Y es, además, un problema bastante interesante, puesto que hay culturas donde no se habla de amor.
  • ¿Es que, en estas culturas donde no se habla de amor, donde no ha emergido el amor en cuanto noción, verdaderamente no existe el amor? O bien ¿es que su existencia depende de lo no dicho? La Rochefoucauld decía que, si no hubiera habido novelas de amor, el amor sería desconocido.

Entonces, ¿es que la literatura es constitutiva del amor, o es que ella simplemente lo cataliza y lo vuelve visible, sensible y activo? De cualquier forma, es en la palabra donde se expresan a la vez la verdad, la ilusión, el engaño que pueden rodear o constituir el amor.

El hecho de decir que el amor es un complejo necesita una mirada poliocular. Los constituyentes del amor preceden a su misma constitución. Así, se puede ver el origen del amor en la vida animal. Podemos hacer proyecciones antropomórficas, aunque desconfiemos de ellas, sobre los sentimientos animales; también hay que desconfiar de esta desconfianza.

Ante el afecto de un perro, decimos: «Ah, qué gracioso es, que cariñoso!» Esta proyección antropomórfica que hacemos hacia el «perro-perro» es más verdadera que otro tipo de proyección que fuera mecánica, del tipo del animal-máquina de Descartes, que llevaría a decir: «Esto es una máquina que reacciona a los estímulos».

¿Y por qué está justificado? Porque nosotros mismos somos mamíferos evolucionados y sabemos que la afectividad se desarrolló en los mamíferos, entre ellos el perro. Hay, pues, una fuente animal incontestable en el amor. Pensemos en esas parejas de pájaros que se llaman «inseparables», que pasan su tiempo besuqueándose de manera casi obsesiva.

¿Cómo no ver ahí el cumplimiento de una de las potencialidades de esta relación tan intensa, tan simbiótica, entre dos seres de sexo diferente, que no pueden impedir el darse sin cesar encantadores besitos? Pero, en los mamíferos, hay algo más: el calor.

  1. Se les llama animales que «sangre caliente».
  2. Hay algo térmico en el pelo, y sobre todo en esa relación fundamental: el niño, el recién nacido mamífero sale prematuramente a un mundo frío.
  3. Nace en la separación, pero, en los primeros tiempos, vive en calida unión con la madre.
  4. La unión en la separación, la separación en la unión, no ya entre madre y progenitura, sino entre hombre y mujer, es lo que va a caracterizar el amor.

Y la relación afectiva, intensa, infantil con la madre va a metamorfosearse, prolongarse, extenderse entre los primates y los humanos. La hominización ha conservado y desarrollado en el adulto humano la intensidad de la afectividad infantil y juvenil.

  1. Los mamíferos pueden expresar esta afectividad en la mirada, la boca, la lengua, el sonido.
  2. Todo lo que viene de la boca es ya algo que habla de amor antes de todo lenguaje: la madre que lame a su hijo, el perro que lame la mano; esto expresa ya lo que va a aparecer y expandirse en el mundo humano: el beso.

Ahí está el enraizamiento animal, mamífero, del amor. ¿Qué nos aporta la hominización y qué marca biológicamente al homo sapiens ? Ante todo, es la permanencia de la atracción sexual en la mujer y en el hombre. Mientras que en los primates aún existen períodos no sexuados, separados por el período de celo, ese momento en que la hembra se vuelve atractiva, en la humanidad se da una permanente atracción sexual.

Además, la humanidad efectúa el cara a cara amoroso, mientras que, entre los otros primates, el apareamiento se hace por detrás. La película La guerra del fuego expresó con gracia la aparición del amor cara a cara. Desde entonces, el rostro va a jugar un papel extraordinario. El último elemento que aporta la hominización es la intensidad del coito, y no sólo en el hombre sino también en la mujer.

En fin, en homo sapiens, desde las sociedades arcaicas, van a llegar los últimos y decisivos ingredientes necesarios para el amor entre dos seres: son los estados segundos de exaltación, fascinación, posesión, éxtasis, que suscitan la absorción de drogas o bebidas fermentadas, la participación en fiestas, ceremonias, ritos sagrados.

  1. Son al mismo tiempo las veneraciones y adoraciones de personajes mitológicos divinizados.
  2. Tenemos así los ingredientes físicos, biológicos, antropológicos, mitológicos que van a reunirse y cristalizar en amor.
  3. ¿Cuándo? Se puede obtener una hipótesis seductora de la propuesta de Jaynes, autor del libro El origen de la conciencia y la ruptura del espíritu bicameral,

Su tesis es la siguiente: en los imperios de la Antigüedad, el espíritu humano es bicameral. No es sólo que haya dos hemisferios en el cerebro, hay dos cámaras. La primera está ocupada por los dioses, el rey-dios, los sacerdotes, el imperio, las órdenes que vienen de arriba.

La persona obedece como un zombi a todo lo que está decretado, porque todo lo que viene de la cúspide de la sociedad es de naturaleza divina y sagrado. La segunda cámara está ocupada por la vida privada: uno se dedica a sus asuntos, intenta sobrevivir, tiene relaciones afectuosas con sus hijos, y relaciones afectivas, sexuales, con su mujer.

Pero las dos cosas están separadas, y lo sagrado, lo religioso, está concentrado en una sola cámara. La irrupción de la conciencia aparece en la Atenas del siglo V, donde se abre la comunicación entre las dos cámaras: cesa la hipersacralidad de la primera cámara, lo mismo que la trivialidad de la segunda.

Entonces, la sacralidad va a poder precipitarse y fijarse en un ser individual: el ser amado El amor va a aparecer y ser tratado como tal, en una civilización donde el individuo se autonomiza y se expande. Todo lo que viene de lo sagrado, el culto, la adoración puede entonces proyectarse sobre un individuo de carne, que va a ser el objeto de la fijación amorosa.

El amor adquiere figura en el encuentro de lo sagrado y lo profano, de lo mitológico y lo sexual. Cada vez más será posible tener la experiencia mística, extática, la experiencia del culto, de lo divino, a través de la relación de amor con otro individuo.

En el momento en que llega el deseo, los seres sexuados se ven sometidos a una doble posesión que viene de mucho más lejos que ellos y que los sobrepasa. El ciclo de reproducción genética, que nos invade por el sexo, es a la vez algo que nos posee súbitamente y que nosotros poseemos: el deseo. Es la primera posesión.

La otra posesión es la que nace de lo sagrado, lo divino, lo religioso. La posesión física que viene de la vida sexual se encuentra con la posesión psíquica que viene de la vida mitológica. Ahí está el problema del amor: estamos doblemente poseídos y poseemos aquello que nos posee, considerándolo física y míticamente como un bien propio.

La cuestión de la salvajez del deseo y de la fascinación del amor se plantea con respecto al orden social. Las sociedades animales no tienen instituciones pero obedecen a reglas. Por ejemplo: los machos dominantes acaparan la mayor parte de las hembras y los demás machos quedan excluidos de la copulación.

Todo esto depende de reglas jerárquicas, pero no hay ninguna regla institucional. La humanidad crea las instituciones, instituye la exogamia, las reglas de parentesco, prescribe el matrimonio, prohíbe el adulterio. Pero es preciso señalar cómo el deseo y el amor sobrepasan, transgreden normas, reglas y prohibiciones: o bien el amor es demasiado endógamo, y llega a ser incestuoso, o bien es demasiado exógamo, y llega a ser ya adulterino, ya traidor al grupo, al clan, a la patria.

La salvajez del amor lo lleva ya sea a la clandestinidad, ya a la transgresión. Aunque dependiente de una expansión cultural y social, el amor no obedece al orden social: desde que aparece, ignora esas barreras, se estrella contra ellas, o las rompe. Es un «hijo bohemio». Por lo demás, lo que es interesante en la civilización occidental, es la separación, que a veces es una disyunción, entre el amor vivido como mito y el amor vivido como deseo.

Necesitamos percibir esta bipolaridad: por un lado, el amor espiritual exaltado que tiene miedo precisamente a degradarse en el contacto carnal y, por otro lado, una «bestialidad» que podrá hallar su propia sacralidad en esa parte maldita asumida por la prostituta.

  • La bipolaridad del amor, si bien puede desgarrar al individuo entre amor sublime y deseo infame, puede hallarse también en diálogo, en comunicación: hay momentos felices en los que la plenitud del cuerpo y la plenitud del alma se encuentran.
  • Y el verdadero amor se reconoce en que sobrevive al coito, mientras que el deseo sin amor se disuelve en la famosa tristeza poscoital: Homo tristis post coitum,

Quien es sujeto del amor es felix post coitum, Como todo lo que está vivo y todo lo que es humano, el amor está sometido al segundo principio de la termodinámica, que es un principio de degradación y desintegración universal. Pero los seres vivos viven de su propia desintegración combatiéndola mediante la regeneración.

  1. ¿Qué es vivir? Heráclito decía: «Morir de vida, vivir de muerte».
  2. Nuestras moléculas se degradan y mueren, y son reemplazadas por otras.
  3. Vivimos utilizando el proceso de nuestra descomposición para rejuvenecernos, hasta el momento en que ya no podemos más.
  4. Le ocurre lo mismo al amor, que no vive más que renaciendo sin cesar.

Lo sublime se da siempre en el estado naciente del enamoramiento. Francesco Alberoni lo explicó bien en su libro Enamoramiento y amor, El amor es la regeneración permanente del amor naciente. Todo lo que se instituye en la sociedad, todo lo que se instala en la vida comienza a soportar fuerzas de desintegración o de insipidez.

  • En el amor, el problema del apego es a menudo trágico, porque el apego se ahonda a menudo en detrimento del deseo.
  • Algunos etólogos, tras haber señalado que el hijo adulto de la chimpancé no copulaba con su madre, que no había atracción sexual entre ellos, han pensado que la inhibición de la pulsión genital provenía sin duda del prolongado apego madre-hijo.

Un apego prolongado y constante hace más íntimo el lazo, pero tiende a desintegrar la fuerza del deseo, que sería más bien exógama, vuelta hacia lo desconocido, hacia lo nuevo. Se puede preguntar si el prolongado apego de la pareja, que la consolida, que la arraiga, que crea un afecto profundo, no tiende a destruir de hecho lo que había aportado el amor en estado naciente.

Pero el amor es como la vida, paradójico; puede haber amores que duren, de la misma manera que dura la vida. Vivimos de muerte, morimos de vida. El amor debería, potencialmente, poder regenerarse, operar en sí mismo una dialógica entre la prosa que se esparce en la vida cotidiana, y la poesía que le da savia a la vida cotidiana.

Es digno de destacar cómo la unión de lo mitológico y lo físico se opera en el rostro. En la mirada amorosa hay algo que uno se siente inclinado a describir en términos magnéticos o eléctricos, algo que depende de la fascinación, a veces tan aterrador como la fascinación de la boa sobre el pollo, pero que puede ser recíproca.

Y en esos ojos portadores de una especie de poder magnético subyugador, ha puesto la mitología humana una de las localizaciones del alma. ¡Lo mismo pasa con la boca! La boca no es sólo lo que come, absorbe, da (salivar/lamer), es también la vía de paso del aliento, que corresponde a una concepción antropológica del alma.

El beso en la boca, que ha popularizado y mundializado Occidente, concentra y concreta el encuentro inaudito de todas las potencias biológicas, eróticas, mitológicas de la boca. Por un lado, el beso que es un análogon de la unión física, por otro, la fusión de dos alientos que es una fusión de las almas.

  • La boca se convierte en algo del todo extraordinario, abierta a lo mitológico y a lo fisiológico.
  • No olvidemos que esta boca habla, y una cosa muy bella, que las palabras de amor van seguidas de silencios de amor.
  • Nuestro rostro permite, así, cristalizar en sí todos los componentes del amor.
  • De ahí el papel, desde la aparición del cine, de la magnificación por medio del primer plano del rostro, que concentra en sí la totalidad del amor.

¿Cómo considerar el complejo de amor? La categoría de lo sagrado, lo religioso, lo mítico y el misterio ha entrado en el amor individual y allí ha arraigado en lo más hondo. Existe una razón fría, racionalista, crítica, nacida del siglo de las Luces, que engendra el escepticismo como ante toda religión.

  • De hecho, la fría razón tiende no sólo a disolver el amor, sino también a considerarlo como ilusión y locura.
  • Por el contrario, en la concepción romántica, el amor se convierte en la verdad del ser.
  • ¿Hay una razón amorosa como hay una razón dialéctica, que supera las limitaciones de la razón helada? Desde el ángulo de la fría razón, el mito se ha considerado siempre como un epifenómeno superficial e ilusorio.

Para el siglo XVIII, la religión era una invención de los sacerdotes, una superchería para engatusar a los pueblos. Ese siglo no comprendía las raíces profundas de la necesidad religiosa y sobre todo de la necesidad de salvación. Soy de los que creen en la profundidad antroposocial del mito, es decir, en su realidad.

  1. Diré incluso que nuestra realidad tiene siempre un componente mitológico.
  2. Y añadiré que entre homo sapiens y homo demens, la locura y la sabiduría, no hay una frontera neta.
  3. No sabemos cuándo se pasa de uno a otro, y además pueden volverse del revés: así, por ejemplo, una vida racional es una pura locura.

Es una vida que se ocuparía únicamente de economizar su tiempo, de no salir cuando hace mal tiempo, de querer vivir el mayor tiempo posible, sin cometer excesos alimenticios, ni excesos amorosos. Empujar la razón hasta sus límites desemboca en el delirio.

Entonces, ¿qué es el amor? Es el culmen de la unión entre la locura y la sabiduría. ¿Cómo desenredar esto? Es evidente que es el problema que afrontamos en nuestra vida y que no hay ninguna clave que permita encontrar una solución exterior o superior. El amor conlleva precisamente esa contradicción fundamental, esa copresencia de la locura y la sabiduría.

Acerca del amor diré lo que digo en general acerca del mito. Desde que un mito es reconocido como tal, deja de serlo. Hemos llegado a ese punto de la conciencia donde nos damos cuenta de que los mitos son mitos. Pero al mismo tiempo advertimos que no podemos prescindir de los mitos.

No podemos vivir sin mitos, y entre los «mitos» incluiré la creencia en el amor, que es uno de los más nobles y más poderosos, y quizá el único mito al que deberíamos adherimos. Y no sólo el amor interindividual, sino en un sentido mucho más amplio, por supuesto sin hacer sombra al amor individual. En efecto, tenemos el problema de la convivencia con nuestros mitos, es decir, no una relación de compromiso, sino una relación compleja de diálogo, antagonismo y aceptación.

El amor plantea a su modo el problema de la apuesta de Pascal, quien había comprendido que no hay ningún medio de probar lógicamente la existencia de Dios. No podemos probar empíricamente y lógicamente la necesidad del amor. No podemos más que apostar por y para el amor.

Adoptar con nuestro mito de amor la actitud de la apuesta es ser capaces de entregarnos a él, dialogando con él de manera crítica. El amor forma parte de la poesía de la vida. Debemos, pues, vivir esta poesía, que no puede abarcar toda la vida porque, si todo fuera poesía, no sería más que prosa. Lo mismo que hace falta sufrir para saber lo que es la felicidad, es necesaria la prosa para que haya poesía.

En la idea de apuesta es preciso saber que existe el riesgo del error ontológico, el riesgo de la ilusión. Es preciso saber que lo absoluto es al mismo tiempo lo incierto. Deberíamos saber que, en un momento dado, comprometemos nuestra vida, otras vidas, muchas veces sin saberlo y sin quererlo.

  • El amor es un riesgo terrible, porque en él no es sólo uno mismo quien se compromete.
  • Comprometemos a la persona amada, comprometemos también a quienes nos aman sin que los amemos, y quienes la aman sin que ella los ame.
  • Pero, como decía Platón sobre la inmortalidad del alma, es correr un bello riesgo.

El amor es un mito bellísimo. Es evidente que está condenado a la errancia y a la incertidumbre: «¿Me va bien a mí? ¿Le va bien a ella? ¿Nos va bien?» ¿Tenemos respuesta absoluta a esta pregunta? El amor puede ir de la fulminación a la deriva. Posee en sí el sentimiento de verdad, pero el sentimiento de verdad está en el origen de nuestros más graves errores.

  1. ¡Cuántos desdichados y desdichadas se ilusionaron con la «mujer de su vida» o el «hombre de su vida»! Pero nada es más pobre que una verdad sin sentimiento de verdad.
  2. Constatamos la verdad de que dos y dos son cuatro, constatamos la verdad de que esta mesa es una mesa, y no una caja, pero no tenemos el sentimiento de la verdad de esa proposición.

Sólo tenemos la intelección. Ahora bien, es cierto que, sin sentimiento de verdad no hay verdad vivida. Pero precisamente lo que es origen de la verdad más grande, es al mismo tiempo el origen del mayor error. Por eso el amor es acaso nuestra religión más verdadera y a la vez nuestra más verdadera enfermedad mental.

  • Oscilamos entre esos dos polos, tan real uno como otro.
  • Pero, en esta oscilación, lo extraordinario es que nuestra verdad personal nos la revela y aporta el otro.
  • Al mismo tiempo, el amor nos hace descubrir la verdad del otro.
  • La autenticidad del amor no está sólo en proyectar nuestra verdad sobre el otro, para finalmente no verlo más que través de nuestros ojos, está en dejarnos contaminar por la verdad del otro.

No hay que ser como esos creyentes que encuentran lo que buscan porque proyectan la respuesta que esperan. Y ahí está también la tragedia: llevamos en nosotros tal necesidad de amor que a veces un encuentro en un buen momento -acaso en un mal momento- desencadena el proceso de la fulminación, la fascinación.

  1. En ese momento, proyectamos sobre otro esta necesidad de amor, la fijamos, la endurecemos, e ignoramos al otro que se convierte en nuestra imagen, nuestro tótem.
  2. Lo ignoramos creyendo adorarlo.
  3. Ahí está, en efecto, una de las tragedias del amor: la incomprensión de sí y del otro.
  4. Pero la belleza del amor es la interpenetración de la verdad del otro en sí, de la de sí en el otro, es hallar la propia verdad a través de la alteridad.

Concluyo. La cuestión del amor se recapitula en esta posesión recíproca: poseer lo que nos posee. Somos individuos producidos por procesos que nos precedieron; estamos poseídos por cosas que nos sobrepasan y que irán más allá de nosotros, pero, en cierto modo, somos capaces de poseerlas.

Siempre y por doquier, la doble posesión constituye la trama y la experiencia misma de nuestras vidas. Terminaré aplicando a la búsqueda del amor la fórmula de Rimbaud, la de la búsqueda de una verdad que esté a la vez en un alma y en un cuerpo. Nota : «Le complexe d’amour» fue publicado como primer capítulo de un bello librito titulado Amour, poésie, sagesse (Paris, Éditions du Seuil, 1997: 13-36).

Agradecemos al autor su gentil autorización para la presente traducción y publicación. Traducido por Pedro Gómez García. : Complejo de amor

¿Qué es complejo y complicado?

Hace unas semanas leí en Nada es Gratis un delicioso post de Anxó Sánchez sobre el comportamiento de los sistemas complejos y los elementos que lo integran. Hay una idea subyacente, que el autor da por sentada, y que por el contrario no tenemos integrada en nuestro mapa mental de observación de la realidad. Es la diferencia entre complejo y complicado, Intentaré desarrollarla. Primera aproximación Un sistema complicado es el compuesto de muchos elementos diferentes entre sí que interaccionan de formas muy distintas. Un reloj mecánico es el típico ejemplo de un sistema complicado. Por el contrario, un sistema complejo está constituido por elementos similares o iguales entre sí,

  1. Una sociedad o una economía, por ejemplo, que están compuestas por personas.
  2. Y sin embargo las interacciones entre esos elementos siguen dándose de formas muy distintas, como en los sistemas complejos.
  3. Oferente-cliente, líder-seguidor, empleador-empleado, experto-lego, son formas distintas de interacción entre personas que adoptan roles muy distintos según la situación, y por lo tanto forman sistemas complejos.

Por ello es un error terrible suponer que, por estar compuesto por elementos similares entre sí, un sistema complejo puede asemejarse a los elementos que lo conforman, Veamos los opuestos A menudo ante un problema que no logramos resolver asumimos que es un problema difícil.

Y también a menudo sucede que la solución es fácil, pero dura o costosa. Si una herida nos pica, sabemos que no debemos rascárnosla y levantar las postillas. La solución es fácil, y llevarla a cabo nos resulta duro o costoso. “Sabemos qué hacer para salir de la crisis; lo que no sabemos es cómo ganar las elecciones después” Jean-Claude Juncker, ex presidente del Eurogrupo En cierto paralelismo, preferimos lo sencillo (opuesto de complicado) a lo simple (opuesto de complejo), porque requiere de nosotros un menor esfuerzo mental para entenderlo,

Gurús, políticos populistas, y vendedores de humo fundamentan su oferta en ofrecer interpretaciones, visiones y, sobre todo, soluciones sencillas, cuando las verdaderas soluciones son simples (aunque duras y costosas). Preferimos esas recetas sencillas frente a las simples porque requieren menos esfuerzo de nosotros (esfuerzo cognitivo, conductual, para posponer la recompensa, para soportar la frustración, etc.).

Desentrañar un sistema complejo hasta encontrar las reglas básicas que rigen las interacciones entre sus elementos es, probablemente, el trabajo intelectual más difícil que pueda hacerse. Y el más valioso. Localizar esas reglas simples de comportamiento individual es lo que hace tan valiosa y difícil la investigación cuantitativa,

Dando el salto sin red Una vez localizadas y comprobadas una de esas reglas simples de interacción entre elementos similares, una de esas reglas simples de comportamiento individual que devienen complejos sistemas sociales Tendemos a asumir que podemos entender el comportamiento conjunto, el comportamiento del sistema, mediante esas reglas.

  • Pero, de nuevo, es un enorme error.
  • La regla simple sirve para explicar una interacción, no el conjunto de interacciones.
  • Traspasar ese umbral es dar un salto sin red ni asidero.
  • Podemos aprender muchísimo de los etólogos animales (del griego ethos, conducta), científicos que estudian el comportamiento animal, y que han conseguido cada vez más evitar ese salto sin red, y superar sus propios prejuicios,

Pero en las ciencias humanas nos sentimos concernidos, y dejar a un lado los prejuicios nos resulta mucho más duro y costoso, si bien abandonarlos sería una opción mucho más simple. Nos aferramos al prejuicio, a la interpretación sencilla, e intentamos además aplicarla al sistema complejo.

Un cúmulo de errores que sólo llevan a la incomprensión, Economía y empresa También en economía cometemos esos mismo errores. Erramos al traspasar el proceso de decisión individual a la unidad familiar “de forma más o menos armónica y consensuada porque a fin de cuentas, love is in the air (Samuelson, Becker )”, en palabras de María Martín Rodríguez.

Y erramos al traspasar el comportamiento del actor económico individual a la dinámica de un mercado. Erramos de nuevo al traspasar el marco intelectual de un solo mercado al conjunto de una economía. El conjunto de una economía supone, en mi opinión, un orden de magnitud más alto y las dinámicas que rigen su evolución, distintas al de un solo mercado.

  • Cometemos, por tanto, enormes errores por ” exceso de agregación “.
  • Ese trasvase de individual y simple a grupal y complejo es, además, lo que hace la economía tan frecuentemente antiintuitiva,
  • Un error adicional.
  • Al estudiar el comportamiento de complejos sistemas sociales, tendemos a suponerlos estables cuando en realidad son un orden emergente,

(y por tanto dependiente de la interacción mediante reglas simples) es el objetivo de las avanzadas técnicas estadísticas que parecen fallar tanto. Por este y otros motivos digo que la economía tiene una potencia predictiva escasa y sólo posible a corto plazo,

Comprendiendo los sistemas complejos Cuando un cliente me dice que no entiende qué está pasando a su alrededor, tiendo a sugerirle que haga zoom out, Que se aleje de aquello que no comprende e intente captar una imagen más amplia. No importa si hablamos de la dinámica del mercado (¿ qué está pasando ? ¿ hacia dónde va ?), la situación de su empresa, o el comportamiento de sus empleados,

Gracias a la perspectiva podrá percibir, y con suerte entender, los cambios que se estén produciendo. Esa capacidad de proporcionar una imagen global, de unir información dispersa, es lo que hacen tan valiosas las nuevas herramientas de inteligencia competitiva como el Big Data o los mercados de predicciones,

  1. Saliendo de su despacho (y haciendo de jefe infiltrado ) podrá ese cliente reconocer la verdadera cultura organizacional de su empresa,
  2. Modificando los incentivos que reciben los trabajadores, cambiará su comportamiento.
  3. También le advierto que, cuando hablamos de comportamiento, incentivos y ejemplaridad, hemos de ser conscientes de que no podemos predecir el comportamiento de una persona concreta en una situación futura.

El comportamiento humano es, y perdón por la metáfora, un abanico. Presenta una variabilidad enorme desde un centro (digamos que media o moda), y los incentivos mueven ese abanico (llamémosle distribución estadística) en su conjunto, pero no determinan en qué punto de él se situará una acción futura de una persona en concreto.

En resumen, para entender lo que ocurre a nuestro alrededor, el empresario o directivo necesita ser humilde respecto a su capacidad, no trasladar reglas o dinámicas de comportamiento de un orden a otro (persona, empresa, mercado, economía) y, sobre todo, pasar mucho tiempo fuera de su despacho y lejos de su ordenador,

Sobre el Autor: Simón González de la Riva Agrégale en LinkedIn Síguele en Twitter

¿Qué es un poco complejo?

El término complejo, del latín complexus, permite hacer referencia a aquello que se compone de diversos elementos, Se denomina complejo a la unión de dos o más cosas, al conjunto de fábricas que se ubican una cerca de otra y que se encuentra bajo una misma dirección técnica y financiera y al conjunto de instalaciones o edificios que se agrupan para desarrollar una actividad en común. Que Significa La Palabra Compleja Un conjunto de varias unidades puede formar un complejo. Por ejemplo: un complejo vacacional o turístico.

¿Qué es una persona con pensamiento complejo?

El pensamiento complejo, aunque constituye un término relativamente novedoso, ya ostenta múltiples definiciones; desde la ciencia psicológica se comprende como: ‘ aquel capaz de profundizar crítica- mente en la esencia de los fenómenos, jugando con la incertidumbre y concibiendo la organización ‘ (Fariñas, 2006, p.6).

¿Qué situaciones complejas?

En otras palabras, una situación compleja hace referencia a procesos en los que interactúan, casi siempre simultáneamente, múltiples factores, dado que intervienen aspectos políticos, psicológicos, sociológicos, antropológicos, filosóficos, lingüísticos, históricos, sean personales y/o colectivos o comunitarios.

¿Cómo surge el pensamiento complejo?

1. Antecedentes – La teoría de la complejidad emergió como tendencia científica dominante en la década de 1990. Para algunos autores significó un aporte a la ciencia de una envergadura tal que provocaría un giro en el modo de concebir el mundo y la ciencia misma,

  1. Otros autores menos optimistas la consideraron un bluff, que pretendía resucitar una ciencia moribunda,
  2. Independientemente de sus defensores o detractores, existe una expectativa generalizada sobre la capacidad de diálogo que la teoría de la complejidad puede brindar entre las llamadas “ciencias duras y ciencias blandas”.

Si bien el paradigma de la complejidad adquiere notoriedad en las últimas décadas, debido a los trabajos de pensadores de gran envergadura como Prigogine, Maturana y Morin, entre otros, es posible retrotraerse hasta los inicios mismos de la filosofía para descubrir esbozos de un modo complejo de abordar la realidad.

  • En la antigüedad el pensamiento chino se funda sobre la relación dialógica entre el ying y el yang,
  • Lao Tse afirmaba que la unión de los contrarios caracteriza la realidad.
  • En los siglos IV y III a.C tuvo lugar la Edad Clásica de la cultura china, allí se desarrolló el taoísmo orientado al estudio de la Naturaleza con un tipo de pensamiento religioso, filosófico y político diferente de las doctrinas de Confucio.

Las concepciones taoístas sobre el mundo tienen como base un principio de unidad del universo: la unidad del Cielo y de la Tierra, así como del mundo físico y de la sociedad. Según Rolando García, esa unidad no es un agregado de componentes sino una totalidad organizada.

A diferencia de la concepción occidental tal organización no es el fruto de un legislador celestial sino que surge de la naturaleza misma del universo. Los elementos que componen el universo obedecen a su capacidad intrínseca, las partes ocupan un lugar relacional dentro del todo. Es una concepción organicista del universo con importantes implicaciones epistemológicas y metodológicas.

Las partes de un todo actúan en función de sus relaciones organizacionales y a partir de ellas se dan los fenómenos particulares. Las interrelaciones entre las partes de una totalidad organizada se explican dialécticamente, En Occidente, Heráclito planteó la necesidad de asociar conjuntos de términos contradictorios para afirmar una verdad,

  1. Rolando García, por su parte, compara la concepción de la materia en el taoísmo chino y en la escuela aristotélica.
  2. Los filósofos del Tao de la naturaleza conciben al mundo como un gran organismo en el cual cada fenómeno está ligado a todos los otros de manera ordenada.
  3. Pero hay niveles de organización, los cinco elementos no son cinco sustancias fundamentales, pasivas e inmóviles sino que se trata de cinco tipos de procesos gobernados por cinco poderosas fuerzas en un constante fluir y cuyas propiedades sólo se manifiestan a través del cambio.

En cambio, para Aristóteles los cuatro elementos son sustancias fijas. También hay cambio, admite génesis y destrucción, pero en todas las transformaciones los elementos permanecen fundamentalmente idénticos. En su análisis de la Edad Moderna, Morin sitúa a Pascal como el pensador clave de la complejidad, a Kant en cuanto que pone en evidencia los límites de las “aporías de la razón”,

En cambio, Spinoza es quien encuentra la idea de autoproducción del mundo por sí mismo, Hegel quien con su dialéctica anuncia la dialógica, Nietzsche provoca la crisis de los fundamentos de la certeza y finalmente dentro del metamarxismo, Adorno, Horkheimer y Lukacs aportan numerosos elementos de una crítica de la razón clásica y elementos para una concepción de la complejidad.

Por su parte, R. García señala la reforma protestante como hito fundamental para explicar el desarrollo de la revolución científica en occidente. La Reforma generó una nueva forma de filosofía llamada Filosofía Natural e introdujo el concepto de ley natural, según el cual ya no había un Dios arbitrario que decidía sobre el curso particular de cada fenómeno, ni regiones del Universo vedadas al ser humano para investigar libremente.

  1. El concepto de ley aplicado a los fenómenos naturales se extendería luego a la sociedad en su conjunto y en particular a la economía,
  2. El desafío mayor del pensamiento contemporáneo, según Morin, es pensar la complejidad.
  3. En la época contemporánea se produce la confluencia de dos revoluciones científicas, la primera introduce la incertidumbre con la termodinámica, la física cuántica y la cosmofísica.

La segunda revolución científica es la sistémica en las ciencias de la tierra y la ciencia ecológica, Cabe advertir al lector que Edgar Morin incurre en frecuentes neologismos, debido en primer lugar a que sus reflexiones sobre la complejidad surgen vinculadas con la Teoría de la Información, la Cibernética y la Teoría de Sistemas.

  • En segundo lugar porque, a través de esa aparentemente extraña terminología, expresa un modo no simplificador de encarar la complejidad, la cual «sufre una pesada tara semántica, porque lleva en su seno confusión, incertidumbre, desorden»,
  • Otra contribución al paradigma de la complejidad lo constituye el Programa de Filosofía para Niños de Matthew Lipman aun cuando éste no se presenta a sí mismo como epistemólogo.

Comenzó como un programa para mejorar el pensamiento en el aula, convencido de que la enseñanza de la filosofía ayudaría a mejorar las capacidades de razonamiento para un pensamiento de orden superior. Dicho programa se aplica desde hace más de veinte años en Estados Unidos, en diversos países de Europa y desde hace más de quince en Argentina.

Su programa despertó el interés de psicólogos de la educación, de psicólogos cognitivos, y de metodólogos, quienes comprobaron a lo largo de numerosas investigaciones que la aplicación del programa permitía una mejora de las capacidades de razonamiento y juicio de los estudiantes, así como un notable cambio del rendimiento escolar.

Sin embargo, el programa no tuvo el mismo eco entre los filósofos, entre quienes se encuentran desde actitudes escépticas sobre la posibilidad de que el niño haga filosofía hasta actitudes de rechazo por no considerarla filosofía estrictamente académica.

¿Cuáles son las palabras simples y complejas?

Abstract: – ¿Cuáles son las palabras simples? Se les llama palabras simples a las que se escriben sin ninguna composición, es decir, en un solo vocablo, como las siguientes: lápiz, papel, latas, puntas, vidrios. ¿Y cuáles son las palabras compuestas? Las que están formadas de más de una palabra simple. Ejemplos: portalápiz, cortapapel, abrelatas, sacapuntas, cortavidrios.

¿Cuál es la diferencia entre palabras simples y compuestas?

Las palabras compuestas son las que se han formado uniendo dos o más palabras. Por ejemplo, pasatiempo es el resultado de unir las palabras pasa y tiempo. Las palabras simples son las que no se componen de otras palabras. Por ejemplo, periódico.

¿Cómo se escribe la palabra compleja?

Complejo, compleja | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE – ASALE. Del lat. complexus, part. pas. de complecti ‘enlazar’.

¿Cómo se dice cuando algo es complejo?

1 complicado, difícil, dificultoso, enmarañado, enredado, espinoso, intrincado, profundo, engorroso, enrevesado.

¿Qué es lo contrario a complejidad?

Adjetivo. Que tiene varias partes. Sinónimo: compuesto. Antónimo: simple.

¿Por qué la gente tiene complejos?

Los complejos se deben a percepciones distorsionadas de uno mismo que surgen al comprarse con otras personas o modelos impuestos por la sociedad y que acaban por producir pensamientos irracionales que llevan a la inseguridad, la falta de confianza en las propias capacidades y la pérdida de autoestima, afectando y condicionando La relación los demás, la actividad profesional y, en definitiva, la vida.

La familia y la escuela pueden ser los principales inductores de los complejos que aparecen durante la infancia, al no sentirse los niños suficientemente queridos, valorados y apoyados. A veces es una característica física que les hace diferentes a sus compañeros y amigos la que propicia la parición de un complejo.

El problema es que si no se pone remedio los complejos surgidos en la infancia se pueden acentuar tras la pubertad. Pero también es la propia sociedad la que puede generar complejos en personas ya adultas que sientan que no pertenecen, por ejemplo, a los modelos de belleza que se imponen desde los medios de comunicación.

  • En cualquier caso, son muchas las personas que no han sabido superar los complejos de la infancia al no haber sido capaces de analizar el origen de su ansiedad y angustia ante un hecho concreto.
  • La mayoría de los complejos son físicos, pero hay otros que tienen un condicionante psicológico fundamental, como es el caso del complejo de inferioridad o su opuesto, el de superioridad.

También hay otros que tienen nombre propio y que definen actitudes concretas:

El de Edipo, en el que un hombre compara a todas las mujeres con su madre. El de Electra, por el que la mujer no encuentra el hombre idóneo al comparar a todos con su padre. El de Peter Pan, que se caracteriza porque la persona se niega a madurar y evita a enfrentarse a responsabilidades. El de Blancanieves, que es aquél en el que se desea ser el centro de atención y contar con la aprobación de los demás a todo lo que hace.

En la mayoría de los casos los complejos se pueden superar sin ayuda o terapia. Puede ser suficiente reconocerlos, aceptarlos y desear superarlos para luego seguir una serie de pautas:

Es fundamental aprender a valorarse por lo que uno es y no por lo que otros digan. No hay que tratar de buscar la aprobación de los demás a lo que uno hace. Hay que actuar en función de las propias convicciones y criterios sin tener en cuenta lo que otros querrían. Aprender a quererse y aceptarse con los defectos y las virtudes. Todos son así. Hay que reconocer las propias limitaciones con naturalidad. Buscar todo lo positivo que hay en nosotros y reforzarlo. Esto es lo que hay que enseñar a los demás, en vez de exhibir y hablar de nuestros defectos. La autoestima se refuerza con pensamientos y actitudes positivas. Todo tiene siempre un lado positivo. Hay que evitar negativizar las cosas en función de nuestros defectos. No hay que basar la actitud ante los demás y la actividad social en la apariencia externa, tratando de utilizarla para agradar a los demás. El trato cercano elimina los disfraces.

Aceptar los complejos y aprender a vivir con ellos es la mejor manera de llegar a superarlos.

¿Qué significa la vida compleja?

Por: Equipo Hacer Familia – Aquí algunas ideas para poder sacar partido a las alternativas que nos ofrece la vida actual y alejarnos de la confusión. Desde el punto de vista sociológico, el principal rasgo de la modernidad es la individuación. Esto significa que las personas dejan de estar adscritas a ciertos roles o tradiciones y construyen su vida de manera menos estandarizada.

Cultivar las herramientas y estrategias que están a la mano de todo ser humano para vivir estos tiempos de buena manera. En psicología, por ejemplo, más que buscar la certidumbre, se habla de manejar la incertidumbre. Es decir, la meta es encontrar la manera de adaptarse de forma saludable a los cambios y a la multiplicidad de opciones.

La familia: vertiente de certidumbre, El hombre necesita una seguridad básica en su vida, un ámbito donde no haya riesgo ni incertidumbre. Esa esfera de seguridad es la familia y en las encuestas las personas efectivamente la nombran como lo más importante en sus vidas. Pero, los estudios también demuestran que esto es más bien una realidad intelectual: en la práctica no le dedican el tiempo ni la energía suficiente, lo que debilita los lazos. Es necesario enaltecer el rol de la familia que es acoger incondicionalmente, Esto contempla padres que no moldean al hijo, sino que le entreguen las herramientas para esculpirse ellos mismos. La meta es que cada persona, en este núcleo que es la familia, aprenda que tiene un valor que no está dado por sus capacidades, sino sólo por existir, lo cual le permitirá enfrentarse con confianza y optimismo a la vida.

Propiciar paz interior para conectar con cuál es nuestro querer en la vida. Este es el primer paso para descubrir ese sentido de la existencia que todo hombre lleva inscrito. Intentar conectar y reflexionar. Para eso debemos reconocer nuestro ritmo, saber parar si hemos “perdido nuestro centro”. Escuchar música, salir a caminar o darse un par de días de más silencio, puede ayudar.

No ser víctimas, sino protagonistas, Se trata de mirar el día a día desde otro ángulo y de sacar el mejor partido de aquello que nos tocó. Abrazar nuestras opciones y aceptar las renuncias que debemos hacer.

Distinguir lo esencial de lo accesorio, Un ingrediente clave para la realización del sentido de la propia vida y, por lo tanto, en la capacidad de protagonismo que se tiene en ella, es saber qué es lo verdaderamente importante para uno. Teniendo claro eso debe hacerse una escala de valores y tomarla como criterio para todas las decisiones. También como parámetro para saber por qué cosas vale la pena desgastarse y por cuáles no. Esto requiere de un gran trabajo intelectual, ya que el mundo de hoy disfraza de importantes cosas que no lo son y presenta como accesorias otras que sí son esenciales.

Confiar en el ser humano. “Hoy, al hombre se lo ve como un caldo aguado, cuando en realidad es una sopa de campo, espesa y llena de nutrientes”, dice la filósofa Carolina Dell’Oro. Cada persona es capaz de mucho, de sufrir y salir adelante, de ponerse metas, de crear, de perdonar A veces fijamos la atención en lo negativo y nos llenamos de inseguridades. Pongamos atención en nuestras fortalezas, en lo que podemos construir, y esa energía nos ayudará a vivir un día a día con sentido.

¿Qué es vivir con complejos?

Vivir CON complejos Que Significa La Palabra Compleja «Nuestros complejos son la fuente de nuestra debilidad; pero con frecuencia, son también la fuente de nuestra fuerza».S. Freud Los complejos, en la mayoría de los casos son pensamientos irracionales que atormentan a la persona, la cual les da un valor sobredimensionado y de ahí el malestar que se produce. En ocasiones, tener un complejo puede llevar a la persona que lo sufre a evitar situaciones o personas, a modificar sus planes o comportamientos incluso a estructurar su agenda o su futuro en base a ellos. En un extremo, un complejo, aparte de poder convertirse en una patología, puede llegar a invalidar la vida del individuo, haciendo que todo gire en torno a él.

  • Es probable, que a pesar de no llegar a los extremos citados en el párrafo anterior, si nos identifiquemos,- o lo hagamos con alguien de nuestro entorno-, con la existencia de que algo de nuestro cuerpo, nuestro carácter, nuestra familia, etc.
  • No nos gusta del todo y tendamos a ocultarlo o evitarlo.
  • Es muy importante superar los complejos y saber afrontarlos.

A veces el afrontamiento se basa en una sencilla aceptación. Saber, que no somos perfectos, que la idea de perfección es muy subjetiva, que todos tenemos elementos propios que nos gustan más y otros que nos gustan menos y por tanto aprender a vivir con ello sin que nos atormente.

Generalmente se originan en la infancia: Un comentario, una conversación que se escucha, algo que se ve en la televisión o alguna historia que se cuenta.

Se afianzan en la adolescencia ; etapa característica de auto-observación, juicios, importancia sobrevalorada del aspecto físico, la imagen expuesta y sentimientos relacionados con la evaluación continua de los demás. Se manifiestan abiertamente en la etapa adulta, en caso de no haber sido superados en las etapas anteriores. En esta etapa, se tiende a recordar factores del pasado que han hecho que ese complejo se convierta en un elemento perturbador. La elaboración de esta idea y el comenzar a repasar hechos anteriores, favorece la identificación con el complejo y que cada vez más se viva como propio.

Cómo superar los complejos

Lo primero siempre debe ser descubrir las causas del complejo y autoconvencerse de que puede ser gestionado. Una vez identificado diferenciar si se va a trabajar con el objetivo de ACEPTAR y aprender a vivir con ello o con el de AFRONTAR activamente y cambiar el elemento perturbador. Identificar los pensamientos negativos e intentar cambiarlos. Incluso se puede probar a ver el lado positivo o aquel punto fuerte que eso que te preocupa puede tener. Tener un conocimiento de sí mismo y aceptarse tal como cada uno es. Aprender a quererse uno mismo, aceptándose y valorándose, con virtudes y defectos. Potenciar las virtudes. Poner el foco precisamente en lo que se sabe que es punto fuerte o cualidad positiva para así evitar estar centrados en lo negativo. Ser realista. Ajustar expectativas para aumentar la probabilidad de generar emociones agradables y evitar así sentimientos de frustración y decepción. Realizar un esfuerzo personal para superarse. Ponerse retos y metas cercanas y accesibles para reforzar la autoestima, pensando siempre en positivo. Abrirse a los demás, iniciar una apertura social. El entorno social también ayuda a vencer aquellas situaciones que individualmente sería más complicado.

La actitud frente a un complejo es un elemento clave, Tal y como nos presentemos al mundo, el mundo nos percibirá : Vivir CON complejos

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